Extraído de Gas: el criterio correcto, que no es el que todos repiten de Preparados, No Asustados

Por qué no debes reabrir el gas tú mismo

Por qué no debes reabrir el gas tú mismo tras un sismo: evita que se llene la casa de gas sin que nadie lo note.

Actualizado el

Por qué no debes reabrir el gas tú mismo

Si cerraste la llave de gas después de un sismo, lo más protector que puedes hacer ahora es no tocarla de nuevo por tu cuenta. La calma después del movimiento invita a querer resolver todo rápido, pero el gas tiene una regla distinta al agua o la luz.

¿Quién debe reabrir el gas después de un sismo?

El servicio lo restablece la distribuidora o un técnico, no la persona de la casa. Esto no es un capricho: además de abrir la válvula, alguien tiene que reencender los pilotos de cada uno de tus aparatos, uno por uno, para que enciendan de forma segura.

¿Qué pasa si lo abres tú mismo?

Reabrir por cuenta propia con un piloto apagado es, literalmente, cómo se llena una casa de gas sin que nadie lo note. El gas doméstico está odorizado para que lo huelas cuando hay fuga, pero si el piloto está apagado y tú abres la válvula sin saberlo, el gas puede acumularse antes de que percibas el olor con claridad.

Por eso, si tu instalación es un cilindro o tanque de gas LP, o si tienes gas natural domiciliario con llave interna y externa, la acción correcta es la misma: espera a la distribuidora o al técnico. Cerrar la llave fue tuyo; reabrirla no lo es.

Guarda esta regla junto al resto de tu protocolo de gas, agua y luz, para que toda la familia sepa qué hacer y qué no hacer cuando pase el susto inicial.

Tips relacionados